Este año presentaron nuestra candidatura a los Premios Solidaridad de Cruz Roja y el viernes pasado fuimos a la gala de entrega.
El viernes 1 de febrero en el Auditorio Fonseca se celebró
la 23ª Gala de los “Premios
Solidaridad 2018” de Cruz Roja.
La Casa Escuela Santiago Uno habíamos sido propuestos para
optar al premio de acción colectiva, y allí fuimos, un pequeño grupo en
representación de todos. Nerviosos, expectantes y sin pretensiones.
Conocimos otras experiencias y personas individuales
nominadas, que nos impresionaron, y nos acercaron a otras realidades que en el
día a día pasan más desapercibidas para nosotros.
En ese ambiente solidario, que hace pensar que verdaderamente
hay más gente que lucha en su día a día por salvar vidas que por quitarlas (aunque esto no
interese por si se da un efecto contagio), trascurrió la gala, en la que se fueron
recordado los 17 Objetivos para el desarrollo sostenible acordados en 2015 por
los países que conforman la ONU para alcanzar su cumplimiento en 2030.
Llegado el momento, subimos al escenario junto con el
resto de nominados en nuestra categoría:
ASPAR La Besana, Asociación Mirobriguense de Diabetes , el sacerdote Fernando
Sánchez Tendero junto con los vecinos de su parroquia por la campaña “Un
juguete para Nicaragua”, y los organizadores de la campaña “Un perro para
Ainhoa”. Y después de unos segundos de
nervios, ¡ nos nombran ganadores!. La sorpresa, la ilusión y la gratitud nos invaden haciéndonos salir de
allí afortunados por formar parte de esto.
Enhorabuena, si nos estás leyendo seguro que un pedacito
también te corresponde.